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No existe, ni es razonable hablar de técnicas de minería no invasivas en el Páramo de Santurbán. ¿De qué manera piensan que se puede sacar el mineral si no es rompiendo la montaña?
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Cuando lo único que guía la producción de contenidos es la carrera por los clics, se banaliza la agenda pública y se reduce la democracia a un espectáculo.
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El miedo del poder no es a la derrota, sino a quienes no temen perder.
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A cada persona le están notificando que el próximo jueves debe participar en las marchas a favor de Uribe con tres familiares… Hubo dos personas que dijeron que no iban y la orden es que mañana les van a entregar la carta de despido.
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El poder en manos de la ignorancia es la barbarie. Y la desaparición de la HJCK no es un accidente: es un síntoma.
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La justicia no se arrodilla ante el poder. No ve nombres, ni cargos, ni estaturas. Su mirada está enfocada exclusivamente en la verdad jurídica.
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Más que un juicio, es una encrucijada nacional: si se mantiene la independencia judicial, las instituciones resisten; si no, el poder seguirá blindado por encima de la verdad.
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Una paz con el ELN transcurre por este proceso que tiene una secuencialidad: bilateralidad, participación amplia de la sociedad colombiana para acordar transformaciones, y hacer realidad esas transformaciones con la participación del ELN.
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Esta guerra, ¡Maldita Guerra! ¡Ya estoy dispuesta a morir! ¡Disparen! ¡No me violen!
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En Colombia, cualquier llamado a la norma es percibido como un acto de injusticia. Aquí se cree que gana quien tenga más barra, la que haga más bulla. Pero el marcador sigue igual: ni con ayuda del VAR aceptamos las decisiones.