

Gustavo Melo Barrera • En un universo paralelo —quizás a tres giros de galaxia de aquí— Gustavo Petro gobernó sin que lo interrumpieran cada tres minutos con titulares de “escándalo”, marchas con más cámaras que asistentes y estrategias parlamentarias dignas de un manual de sabotaje. En esa otra Colombia, las reformas prometidas no fueron…

De acusador, Uribe pasó a acusado. La justicia lo alcanzó… aunque las víctimas esperan que no sea lo único que le cobren.

No fue condenado por paramilitarismo, sino por intentar esconderlo. Se cayó la careta, pero el aparato sigue de pie.

Porque el despojo no siempre llega con tanques, pero casi siempre llega con decretos El Punk Reportero político-musical • (Pensando en La Gente del Fracking) En Glastonbury, el músico nigeriano Seun Kuti lanzó una provocación al público europeo: “Liberen a Europa del fascismo, del racismo, del imperialismo. Cuando hagan eso, Gaza será libre”. A…

No: Uribe no fue condenado por delitos menores. Fue condenado por intentar engañar a la justicia para encubrir delitos de la máxima gravedad.

Y como dijo Alcoliricoz “»Al fútbol callejero es al único partido al que pertenecemos”

Una paz con el ELN transcurre por este proceso que tiene una secuencialidad: bilateralidad, participación amplia de la sociedad colombiana para acordar transformaciones, y hacer realidad esas transformaciones con la participación del ELN.

Se ha invertido la lógica: a quienes la Constitución y la Ley reconocen el derecho a gozar de la protección Estatal, hoy se les demanda que protejan a los funcionarios del Estado.

Si Irán decide cerrar el estrecho de Ormuz, la economía mundial sufrirá un golpe más fuerte que cualquier misil.

El dinero no cambia realidades por sí solo: hace falta voluntad, capacidad de ejecución y control ciudadano.