


•
La persona desaparece detrás del signo.

•
Aunque sintamos la tristeza, también podemos seguir bailándole a la vida para animarla un poco.

•
¿Usted se va a poner las botas, o va a seguir viendo, desde la ventana, cómo regalan el patio de su propia casa?


•
A veces se me olvida que también soy hija de la noche, que dentro de mí habitan fuerzas contradictorias.

•
Mi pueblo no se estaba acabando de un solo golpe. Se estaba yendo por cucharadas, por tragos, por recetas olvidadas, por cultivos que ya nadie siembra y por sabores que ya nadie enseña

•
Los cronopios siempre sobrevivían, aferrados a un mástil en forma de poema.

•
Ya no es necesario imponer el poder cuando este se vuelve indispensable.