

El libertario es un jugador que se queda con las leyes que le sirven a él y a los suyos.

Colombia no necesita una nueva Constitución cada treinta años. Necesita instituciones que funcionen, una justicia que sancione y un Congreso que legisle para la gente, no para sus financistas.

Aun sin prueba irrebatible, había existido alguien más entre ellos. No más flores, sin importar su nombre y su color. El viernes dejó sobre su lápida las flores del olvido.

El que nada debe, nada teme; pero el que todo escondió, tiembla.

Miles de voces llenaron las calles de Bruselas para exigir el fin del genocidio en Gaza.

palestinos liberados de las cárceles israelíes son un retrato devastador de la deshumanización