

En Colombia, equivocarse no cuesta nada. Verificar, sí.

Descubrió a Dios exactamente cuando descubrió que Dios suma votos.

Hay una disonancia entre la fatuidad de su pensamiento y las buenas maneras que ostentan.

Hasta hoy los unos creen que son más inteligentes que los otros y el país no ha encontrado una forma real de cambiar las cosas para construir un mejor futuro.

La libertad, sin un sentido que la sostenga, puede sentirse más pesada que la guerra.

Las mujeres del mundo hacen cosas, tantas cosas todo el tiempo… y casi nunca se les agradece.

En la poesía de Raúl Gómez Jattin la mujer no acompaña: es el centro de gravedad donde se cruzan la memoria, la herida y la lucidez.