

Usted y sus peones saben que aún existe una alternativa para que no pague un solo día de cárcel… la más vergonzosa para usted, pero la más fructífera para el país: la verdad.

Lo que en el norte se disfraza de estabilidad institucional, cada vez más se parece a una democracia secuestrada por la figura de un hombre

No: Uribe no fue condenado por delitos menores. Fue condenado por intentar engañar a la justicia para encubrir delitos de la máxima gravedad.

La justicia no se arrodilla ante el poder. No ve nombres, ni cargos, ni estaturas. Su mirada está enfocada exclusivamente en la verdad jurídica.

Más que un juicio, es una encrucijada nacional: si se mantiene la independencia judicial, las instituciones resisten; si no, el poder seguirá blindado por encima de la verdad.

Una paz con el ELN transcurre por este proceso que tiene una secuencialidad: bilateralidad, participación amplia de la sociedad colombiana para acordar transformaciones, y hacer realidad esas transformaciones con la participación del ELN.

Esta guerra, ¡Maldita Guerra! ¡Ya estoy dispuesta a morir! ¡Disparen! ¡No me violen!

En este país, si nadie mira, el delito no existe. Y si alguien lo denuncia, es acusado de alterar el experimento.

Cada día Fajardo se parece más al Petro candidato que tanto critica… ¿veremos también a un Fajardo presidente justificando sus alianzas con malabarismos éticos?