
… ¿El mismo sector de ultra derecha fascista que asesinó a Álvaro Gómez Hurtado para promover el caos y derrocar al presidente Samper, hoy atenta contra Uribe Turbay para incitar a un golpe contra Petro?

¿Será recordado como el hombre que desafió el sistema o como otro mártir de su propio ego?

Matrioshka es un filme actuado sólo por actrices y ello es un respiro para el espíritu acostumbrado a las maneras y construcciones amorosas y sociales gestadas por las historias en las que los hombres tienen el protagonismo.
Confirmando lo que nuestra columnista Yeslie Hernández expuso en su artículo del martes pasado en El Quinto, 📢 hoy el presidente Petro ha anunciado que firmará el decreto para convocar una consulta popular.

En otras palabras, el afán de protagonismo, los cálculos electorales y las ambiciones personales se antepusieron a la consecución de un acuerdo político permanente.

Víctor Solano Franco Comunicador social y periodista • Por más que uno intente comprender la lógica militar detrás de una guerra —ese exabrupto humano que deberíamos haber superado hace siglos—, hay límites éticos y jurídicos que jamás deben cruzarse. Israel, en su ofensiva actual sobre la Franja de Gaza, ha traspasado esos límites de…

Escuchar a esos «grandes periodistas» ya no informar sino interpretar las noticias, sembrar cizaña en cada comentario, replicar una y otra vez sobre los hechos, especular y tergiversar sobre lo que consideran son los impactos de las políticas del cambio, es francamente intolerable. Como diría mi abuelita Laura Rosa: no les corre sangre por…

Necesitamos un Gobierno que gobierne, no uno que dependa de que un senador de pensamiento feudal olvide leer un documento. La derecha no improvisa: infiltra, sabotea, bloquea, comunica. El progresismo, en cambio, sigue esperando milagros parlamentarios o deslices institucionales.

La poesía tiene licencia para contarnos de los laberintos y pasadizos interiores de cada persona, llenos de amor, dudas, nostalgias y ganas de vivir. Así lo hace Patricia Bonilla. También puede contarnos de la calle, de los amores y las rabias colectivas que allí ocurren, tal como lo hacen los poemas de Camilo Jiménez.

En Colombia, nuestras paradojas ya no solo inquietan: enseñan. Como parábolas sin predicador, nos obligan a interpretar y decidir si aprendemos… o simplemente repetimos el libreto con nuevos actores.