

Los migrantes enriquecen los países a los que llegan, pero su tierra de origen queda más sola: nos hacen falta.

En Gaza, la infancia atraviesa una de las crisis más duras de su historia. UNICEF advierte que los niños y niñas apenas logran acceder a una comida al día, una situación inédita en Palestina que refleja la magnitud de la emergencia humanitaria. El hambre, sumado al colapso de los servicios de salud, expone a…

Lo único que nos puede liberar de esa zaga de genocidios e Hiroshimas, inherentes al capitalismo del 1%, es el amor social, político e insurgente.

La belleza de nuestros ríos, montañas y quebradas no puede seguir hipotecándose al azar del descuido ni a la codicia del corto plazo.

Si la gente votara con las neuronas del cerebro y no con las del estómago, otra Colombia sería posible.

La ONU seguirá siendo instrumento de los poderosos mientras tenga sede en EE.UU. y el veto sea la regla del juego.

“No hay pueblos elegidos, la humanidad es ya el pueblo elegido, y es nuestro deber defender la vida”.

Es penoso pero cierto decir que en este país todos los principios de la ética democrática son manoseados según la conveniencia y la coyuntura política.

La democracia gringa puede morir en la oscuridad, puede morir en el despotismo. Con Trump, es igual de probable que muera por la estupidez.

La descertificación, más que una sanción, es un espejo incómodo que desnuda la incapacidad del Estado colombiano para resolver las causas estructurales de la violencia y el narcotráfico.