

Cali no la asesina un solo actor. La están asesinando entre muchos, y cada día que pasa sin reacción, los verdugos se multiplican.

Gelatina, azúcar, dulce y hartazgo… los ingredientes en contra de la repostera que cocinaron la derrota electoral del partido de los hermanos Milei.

El genocidio ocurre en democracia y a las empresas que gobiernan el mundo les parece un juego muy rentable.

La peor derrota es aceptar que el valor de la plata vale más que el valor de la dignidad. Ser honrado es un deporte de alto riesgo en Colombia.

Cuando iba por leche, encontré primero un brazo, luego un torso. Dejé caer la bolsa y salí corriendo. Esa imagen nunca se me borró.

El silencio también es una estrategia: la verdadera partida del 2026 aún no empieza.

Un país donde se ignoran los crímenes de linaje pero se condena una ruana de lana.

Gustavo Melo Barrera • La sombra de la violencia volvió a Bogotá el pasado 6 de agosto, cuando la celebración del cumpleaños de la ciudad se tiñó de sangre tras los enfrentamientos entre barras bravas de Santa Fe y Millonarios, dejando un muerto y varios heridos. Este episodio suma un elemento más a la…

En Miami, los fantasmas del narcotráfico no descansan: visten Armani, rezan en San Lázaro y se sientan en el Congreso para decidir la política exterior de la región.

Gustavo Melo Barrera • En un universo paralelo —quizás a tres giros de galaxia de aquí— Gustavo Petro gobernó sin que lo interrumpieran cada tres minutos con titulares de “escándalo”, marchas con más cámaras que asistentes y estrategias parlamentarias dignas de un manual de sabotaje. En esa otra Colombia, las reformas prometidas no fueron…