

•
Colombia no necesita una nueva Constitución cada treinta años. Necesita instituciones que funcionen, una justicia que sancione y un Congreso que legisle para la gente, no para sus financistas.

•
El que nada debe, nada teme; pero el que todo escondió, tiembla.

•
Toda constituyente tiene sentido cuando busca ampliar derechos, no cuando persigue habilitar una continuidad personal.