

•
La política muchas veces parece una rutina de humor: narrativa, exageración y convencer al público de que el candidato es la solución a todos sus males.

•
La Panamazonía no es un concepto neutral: es una forma de nombrar el territorio para volverlo funcional al mercado global.

•
No es búsqueda de identidad ni de ocio: es consumo disfrazado de infancia pendiente.

•
Disentir sin destruirnos es una forma de patriotismo silencioso, pero poderoso.

•
Con aciertos y errores, este gobierno ha logrado algo fundamental: que la gente aprenda y hable de política. Ya no nos engañan con tanta facilidad.

•
El mal no siempre es grotesco ni irracional: puede ser elegante, funcional y deliberado. Y justamente por eso es más difícil de detectar y combatir.

•
El estancamiento no proviene solo de la falta de recursos, sino de un lenguaje que ya no logra mover aquello que nombra.

•
María Cano no fue una excepción: fue el rostro visible de una historia colectiva que aún no termina de contarse.

•
Nombrar es desenmascarar. Países Gordos no describe un lugar, sino que expone un sistema.