

Mi pueblo no se estaba acabando de un solo golpe. Se estaba yendo por cucharadas, por tragos, por recetas olvidadas, por cultivos que ya nadie siembra y por sabores que ya nadie enseña

Los cronopios siempre sobrevivían, aferrados a un mástil en forma de poema.

Ya no es necesario imponer el poder cuando este se vuelve indispensable.

No soy escritor. Soy desempleado que escribe para no desaparecer.

Hay lugares donde uno oye… pero no ve. Y hay presencias que no se van… porque conocen el camino de regreso mejor que nosotros.

Ahí está tu mancha, la imborrable. Aunque no seas ningún Quijote.

No todo lo que mata es visible… y no todo lo que obedece… lo hace por instinto.

Si pierden la distancia con el poder, perderán la capacidad de crítica y autocrítica.

Alejandra Lobelo Maga, artista, sanadora: Silencio lúcido • El Cielo No tienes que levantarte del dolorcomo quien se sacude el polvo de un camino.No tienes que dejar atrás tu cuerpocomo quien sale de una habitación pesada. Escucha, tú, la de la herida fresca:el corazón roto no es un error de percepción.No es una nube…