

Temía escribir y ofender a quien pudiera buscarse, y encontrarse, tras un personaje, una situación o un gesto.

En Colombia no faltan candidatos: faltan ciudadanos que recuerden. El país no necesita un mesías, necesita memoria.

En Medellín, la muerte no se esconde: se baila. Y a veces, se celebra al criminal como si fuera hijo pródigo.

En la poesía de Raúl Gómez Jattin la mujer no acompaña: es el centro de gravedad donde se cruzan la memoria, la herida y la lucidez.