


•
La democracia necesita árbitros institucionales, no presidentes convertidos en jefes de debate o estrategas electorales.

•
No quiero que nos parezcamos a nadie. Prefiero un país de nuestra talla.

•
Celebramos victorias militares para no enfrentar la derrota ética de nuestra incapacidad de convivir.

•
Hoy el poder no solo se disputa en las urnas: también se construye controlando relatos, emociones y percepciones.