

Ese bloqueo busca hacer imposible la vida democrática de Colombia. No es un golpe fulminante ni a mano armada contra las instituciones, es un golpe que se va ejecutando poco a poco; por eso se le llama golpe blando.

En resumen: en Colombia, los ladrones de cuello blanco están indignados, los victimarios se sienten ofendidos, y los verdugos de ayer quieren darnos clases de ética pública. La doble moral se volvió política de Estado. Y la indignación, línea editorial.

Las elecciones de 2026 se perfilan como el mayor espectáculo político del momento. Discursos cuidadosamente ensayados, estrategias de campaña dignas de un guion cinematográfico y una ciudadanía atrapada entre la ilusión y la incertidumbre. Mientras tanto, ya surgen acciones polémicas que generan debate y cuestionan la transparencia del proceso. ¿Es la democracia un verdadero…

Ese DEMOS, el constituyente primario, parece decir: eleven todos los obstáculos que se les ocurra (…). Somos las y los ciudadanos quienes mandamos; ustedes, señoras y señores del poder legislativo, son los que hacen el mandado y lo están haciendo al mal.

No podremos ver esta maniobra de los enemigos del cambio, si continuamos intercambiando insultos y buscando la peor vulgaridad para definir a quienes están en desacuerdo con nosotros. A diferencia de Agustín Laje, que no nos ve como adversarios sino como enemigos, nosotros los definimos como conciudadanos que tienen o representan los intereses de…

La Jurisdicción Especial para la Paz no se puede convertir en una especie de escampadero para delincuentes cuya intención última es gozar de una rebaja de pena a cambio de someter a las víctimas a nuevas burlas y escarnios.

La democracia en Colombia no ha muerto, pero sí anda con suero, una bata que apenas la cubre y un letrero en la espalda que dice “no molestar, en recuperación”. ¡Que viva la democracia… aunque sea en cuidados intensivos!

Son tan hábiles, que logran penetrar en los medios y, hoy, en las redes. Desde allí, desinforman, acusan y juzgan sin contemplación alguna. La verdad real, mientras tanto, empieza a desfigurarse o a perderse.

No es solo el Congreso el que está de espaldas al pueblo. También los están, mayoritariamente, las mujeres y hombres de la élite de las altas cortes. La época de oro de la Corte Constitucional del maestro Carlos Gaviria y otros magistrados ya pasó.
… ¿El mismo sector de ultra derecha fascista que asesinó a Álvaro Gómez Hurtado para promover el caos y derrocar al presidente Samper, hoy atenta contra Uribe Turbay para incitar a un golpe contra Petro?