

Ahí está tu mancha, la imborrable. Aunque no seas ningún Quijote.

No es el pasado idealizado que venden, sino el pasado real: ese donde la violencia era paisaje.

El horror no terminó: cambió de discurso.

Devuélvannos el cuerpo de la Mencha, que su risa y sus sueños nunca podrán llevárselos.

La democracia no se rompe de un solo golpe. Se erosiona cuando el poder deja de reconocer sus límites.

Colombia ha dejado de ser espectadora: hoy empieza a elegir entre el miedo y la posibilidad real de cambio.

¡Gracias, guerra, por no verme a la cara!
![La guerra imperialista contra Irán no es un acelerador de la historia[1]](https://elquinto.com.co/wp-content/uploads/2026/03/LUCAS.jpg)
La guerra no acelera la historia: la secuestra.