

La paz con la naturaleza será un fetichismo mientras el mundo siga organizado alrededor de guerras, extracción y destrucción.

La transgresión no es un defecto de la campaña; es su principal producto de exportación.

Celebramos victorias militares para no enfrentar la derrota ética de nuestra incapacidad de convivir.

Hoy el poder no solo se disputa en las urnas: también se construye controlando relatos, emociones y percepciones.

No fue la pobreza… ni la falta de ganas… fue eso… un descuido, una necesidad… un par de zapatos que no resistieron la temperatura.

Mientras alguien necesite arder para ser visto, el fuego seguirá siendo una opción.

Una encuesta no es solo un número, sino un mensaje. Y dependiendo de cómo se interprete, ese mensaje puede informar… o condicionar.

La guerra en Colombia no terminó: se exportó.