

Hay terremotos que destruyen edificios… y otros que destruyen la confianza.

Hemos comenzado a vivir en islas ideológicas donde solo escuchamos a quienes piensan igual que nosotros.

La guerra rara vez termina porque los líderes se vuelvan virtuosos. Generalmente termina cuando seguir peleando resulta demasiado costoso.

Las emociones derrotaron a los argumentos.

La batalla del siglo XXI no será solamente por el control de los mercados o los territorios, será también por el control de la atención, los datos, los comportamientos y las emociones.

Una encuesta no es solo un número, sino un mensaje. Y dependiendo de cómo se interprete, ese mensaje puede informar… o condicionar.

Cuando todos los caminos implican pérdidas, gobernar es elegir el mal menor.