

Las próximas elecciones no empiezan en 2027. Empiezan el día después de perder.

La inteligencia comienza cuando reconocemos los límites de nuestras explicaciones.

La democracia no se defiende solamente cuando se gana; también se defiende cuando se pierde.

Hemos comenzado a vivir en islas ideológicas donde solo escuchamos a quienes piensan igual que nosotros.

Hoy salir a la calle con la camiseta amarilla ya no es un acto de afecto patrio: se ha convertido en una declaración de militancia.

Nos educaron para reaccionar rápido, pero no para pensar despacio.