

Colombia ha dejado de ser espectadora: hoy empieza a elegir entre el miedo y la posibilidad real de cambio.

El campesinado deja de ser espectador para convertirse en arquitecto de su propio destino.

No todo lo que mata es visible… y no todo lo que obedece… lo hace por instinto.

Cada vez que elegimos a Barrabás, no salvamos a un hombre… nos condenamos a nosotros mismos.

¡Gracias, guerra, por no verme a la cara!
![La guerra imperialista contra Irán no es un acelerador de la historia[1]](https://elquinto.com.co/wp-content/uploads/2026/03/LUCAS.jpg)
La guerra no acelera la historia: la secuestra.

El poder ya no puede hablar solo entre iguales: ahora tiene que sentarse a conversar con quienes antes ignoraba.