

En Colombia no faltan candidatos: faltan ciudadanos que recuerden. El país no necesita un mesías, necesita memoria.

La biocivilización no espera perfección inmediata; espera decisión. Decisión para inscribir la fraternidad en las constituciones y otorgar voz a quienes no la tienen.

La escasez de alimentos y el alza de precios no son una simple consecuencia económica: son el reflejo moral de un sistema que expulsó a quienes lo mantenían funcionando.

Toda constituyente tiene sentido cuando busca ampliar derechos, no cuando persigue habilitar una continuidad personal.