

El cementerio laico de Curití nació cuando la religión también tenía poder sobre quién podía descansar en tierra sagrada.

Cuando la tierra vuelva a temblar —porque volverá a hacerlo— ojalá no tengamos que enfrentar, además del movimiento de las placas, el terremoto de la desinformación.

Las tribunas están hechas para cantar, no para combatir. Ningún equipo vale una sola vida humana.

El retorno del mal no consiste en la repetición literal del nazismo. Consiste en el regreso de la cultura política que lo hizo posible.

Tejer es escuchar. Escuchar es cuidar. Y cuidar, quizá, sea una de las formas más profundas de resistencia.

Ellas también hicieron la historia de Colombia. Lo que faltó fue que alguien decidiera contarla.

Ya no basta con ganar elecciones si se pierde el control y la autonomía del territorio.