

Cuando todo se sacude, descubrimos que no somos individuos aislados: somos un nosotros.

El cementerio laico de Curití nació cuando la religión también tenía poder sobre quién podía descansar en tierra sagrada.

En una emergencia humanitaria de esta magnitud, los datos abiertos no son un asunto técnico; son un recurso de supervivencia para fiscalizar los recursos, coordinar las ayudas y salvar vidas

Resistir no es solamente oponerse al poder: también es construir, desde abajo, una alternativa de poder.

Cuando la tierra vuelva a temblar —porque volverá a hacerlo— ojalá no tengamos que enfrentar, además del movimiento de las placas, el terremoto de la desinformación.

Las tribunas están hechas para cantar, no para combatir. Ningún equipo vale una sola vida humana.